La heterogeneidad de recursos aprovechables es una característica intrínseca de los sistemas de producción de energía asociados a la biomasa. Ello aumenta su complejidad, ya que cada proyecto necesita análisis específicos de disponibilidad, extracción, transporte y distribución. Podemos hacer la siguiente clasificación de los productos a emplear como biomasa:
- Residuos Forestales. Se originan en los tratamientos y aprovechamientos de las masas vegetales, tanto para la defensa y mejora de éstas como para la obtención de materias primas para el sector forestal (resinas, madera, etc.). Los residuos generados en las operaciones de limpieza, poda, corta de los montes, etc., puede utilizarse para usos energéticos dadas sus excelentes características como combustibles.
- Residuos agrícolas. Se puden distinguir entre residuos agrícolas leñosos (podas de olivos, viñedos y árboles frutales principalmente) y residuos agrícolas herbáceos (pajas de cereales). En España se producen anualmente unos 45 millones de toneladas de residuos agrícolas.
- Residuos ganaderos. La moderna producción animal es un negocio sumamente sofisticado, y la gestión, tratamiento, depuración y valorización de sus residuos también tendrá que serlo. Los purines, estiércoles y otros residuos animales, incluyendo los cadáveres, pueden utilizarse para producir energía, y al mismo tiempo mejorar la calidad del medio ambiente, evitando malos olores, PM (partículas atmosféricas en suspensión) y agentes patógenos.
- Residuos industriales agrarios. Los huesos, cáscaras y residuos de la industria agroalimentaria (orujillo, alperujo, huesos de aceituna, etc.) son parte de los biocombustibles sólidos industriales. En este caso, la disponibilidad del recurso depende de la época de la actividad industrial que los genera.
- Residuos urbanos. Los residuos urbanos son aquellos que se originan en los núcleos de población como consecuencia de la actividad habitual y diaria del ser humano. Se clasifican en dos grandes grupos: 1. Las aguas residuales urbanas, ARV, están formadas por los afluentes líquidos que genera el ser humano en su actividad diaria. Se trata de residuos de un contenido en agua muy elevado, razón por la que su evacuación se realiza en ríos y en el mar. De este proceso se obtiene un residuo denominado lodo de depuradora, donde se queda la mayor parte de materia orgánica presente en las aguas residuales. Este residuo se puede procesar para obtener biogás, que a su vez, puede utilizarse como combustible. 2. Los residuos sólidos, RSU, están formados por una gran variedad de sustancias, lo que exige que antes de ser utilizados con fines energéticos sea necesario recurrir a un minucioso proceso de separación, apartando sustancias como el vidrio, el plástico o los metales, que no sirven como fuente de energía.
- Cultivos energéticos. Son cultivos de especies vegetales destinados específicamente a la producción de biomasa para uso energético. En España, aún no ha pasado del campo de la experimentación. Entre la distintas especies agrícolas herbáceas susceptibles de convertirse en cultivos energéticos destacan el cardo, el sorgo y la colza etíope.