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E. Renovables
El aprovechamiento de la energía geotérmica de baja temperatura basa su principio en que la tierra tiene una temperatura más constante que el aire exterior. Cuanto mayor sea la profundidad a que se mida la temperatura, menos fluctuaciones se observarán. Debido a la diferencia de temperaturas entre el ambiente y el terreno (en invierno el suelo está más caliente que el ambiente y en verano a la inversa, más frío que el ambiente), con la ayuda de una Bomba de Calor Geotérmica podemos climatizar un edificio con una eficiencia mayor a los sistemas actuales.
Los intercambiadores de calor enterrados, elemento fundamental de estas instalaciones, están constituidos por una tubería plástica (generalmente polietileno) de alta resistencia y gran duración que se entierra debajo de la superficie del suelo a una cierta profundidad. El líquido (preferentemente agua o una solución con anticongelante) circula a través de la tubería, normalmente en circuito cerrado, transportando el calor a la bomba de calor en invierno y al suelo en verano. Se produce un intercambio de energía térmica entre el líquido que circula por las tuberías enterradas y el suelo de forma que pueden acondicionarse recintos con una enomre eficiencia y ahorro energético.